lunes, 2 de marzo de 2015

Hoy te pido perdón, perdón, perdón, por haberte confiando sin dudar mi corazón...


Perdóname por ver colores en un cielo gris 
Por convencerme que a tu lado iba a ser feliz, 
Perdóname por entregarme a ti… 

Te imaginé sincero cuando no era así 
y si tenías ojos eran para mí, 
discúlpame pero que tonta fui. 

Te idealicé a mi lado en mis noches y días, 
Y me aferré a la idea que eras el amor de mi vida… 

Hoy te pido perdón, perdón, perdón, 
Por haberte confiando sin dudar mi corazón, 
Entregar mi alma a tus brazos 
Por confiar mi cuerpo en tus manos … 
Perdón, perdón, perdón 
Por crearme esta falsa historia de amor, 
Y te pido perdón 
Por haber esperado demasiado, 
De un perdedor… 

Me dabas las señales pero no las veía, 
Creía que un día de pronto cambiarías, 
No puede ser que estúpida me vi… 

lunes, 23 de febrero de 2015

Hoy me siento extraña...

Hoy me siento extraña. No sé si es que estoy saturada, tengo mucho trabajo y no entiendo parte de él y vuelvo a coger un bus por la tarde para regresar a casa. Además tengo dudas, dudas de lo que siento, si debería olvidarme o si debería luchar, a sabiendas de que no me voy a atrever a quererte y que tú no querrás a alguien como yo. También puede ser que se me acercan los 20 y sé que es una tontería sentirse rara por ello. Pero es que creo que no soy como esperaba ser. No soy lo suficientemente madura ni mujer, aún tengo demasiados miedos y no soy capaz de solucionar mis problemas ni de quererme tal y como soy ni de sentirme segura. Y puede que sea eso lo que me pasa, un ataque de inseguridad por no saber qué hacer como tantas otras veces en mi vida...

viernes, 13 de febrero de 2015

365 días...

Hace un año, así de madrugada, quizás dos o tres horas más tarde. Te vi besándola y me di cuenta de que me importabas. Al principio dudé si sentía celos o envidia. Celos por verte besar a una chica que no era yo o envidia de que tuvieras algo especial con alguien. Ahora sé que sentí las dos cosas y desde entonces no ha pasado un día sin que no haya pensado en ti…

jueves, 12 de febrero de 2015

Estoy rota...

Estoy muerta de miedo. Miedo a pasarlo mal, otra vez. A volver a estar muerta en vida. A no tener ganas de nada. A que las personas que quiero vuelvan a preocuparse por mí. A que no me apetezca sonreír. A la soledad, aunque más a sentirme sola. A que nadie me quiera. A no conseguir ser feliz. A que esta vez no haya risas después de las lágrimas. A lo que siento. A que se pierda lo que teníamos. A no tenerlo con nadie más. A no ser correspondida. A que no llegue a nada. A perder la esperanza. A pasarme la vida echándote de menos. A enamorarme y a que te enamores de mí. A no conseguir olvidarte. A cansarme de esperar. A que me conozcas y no te guste como soy. A no saber quererte como te mereces. A que no estés pendiente de mí. A no ser lo suficiente. A tener algo y a no tenerlo. A que no me hagas reír. A no saber. A que no me eches de menos. A que me beses y no sentir y a que no lo hagas. A que no me vuelvas a mirar como lo hacías. A no atreverme. A no poder decirte lo que siento. A que te olvides de mí. A no significar nada para ti. Pero sobre todo tengo miedo a perderte y siento que algo se está perdiendo y eso me rompe por dentro. Así que tengo miedo a que mi corazón se rompa y no poder recomponerlo pegando los trocitos…
Hoy me he levantado tarde. Con la esperanza de que mi cabeza me diera una tregua. Pero otro día pensando en ti. Y me acuesto con los ojos llorosos y un nudo en el estómago. Porque me doy cuenta de que no significo nada para ti y pierdo la esperanza de conseguir ser especial…

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Que de decepciones está la vida llena...

Hace tiempo me prometí a mí misma no llorar por quien me hace sentir mal, por mucho que lo quiera...

Porque sé que aunque me tenga que equivocar muchas veces más encontraré a una persona que me quiera y no me decepcione...

sábado, 15 de noviembre de 2014

Llorar no significa que eres débil, significa que has sido fuerte durante mucho tiempo...

Aprendí a ser un animal nocturno, a reír cuando quería llorar, a salir de casa sin pensar en volver o no volver. Sin querer me hice de piedra, sin saber, empecé a morir, maté a mi alma de hambre.

Si pudiera parar el tiempo, sabotear el silencio, mandar en mí… Caer, volver a caer, y levantarme en silencio como ayer, sin lágrimas…ya no hay lágrimas…

viernes, 14 de noviembre de 2014

Enséñame a dormir cuando tú no estés a mi lado...

Llegar a cama, más triste que cansada, apagar la luz y llorar.
Llorar como llueve en mi Galicia, llorar para poder rellenar los océanos…
y pedir que todo cambie, que se arreglen los problemas,
y mientras tanto, desear tener a alguien ahí al lado.
Alguien que te abrace, te seque las lágrimas y te escuche,
aunque digas cosas que no quieres decir.
Alguien que te quiera…y no cuestione nada.

Te cansas de ser una niña buena, porque a las niñas buenas nunca les sale nada bien, y se la juegan más de una vez...

El concepto que tiene la gente de mi es el de una niña buena. Pero yo tengo claro que no soy tan buena como me pintan, lo de niña puede que sea más cierto. Debe de ser por eso que todo el mundo se dedica a decirme que debo espabilar, supongo que piensan que soy muy dependiente y no les falta razón. No sé hacer nada por mí misma y siempre necesito a alguien que tire de mí. Lo que no sabe la gente es que las principales batallas de mi vida las he peleado en solitario y aunque la mayoría las he perdido,  también he ganado alguna que otra.  Sé que a lo largo de mi vida habrá muchas más, a las que tendré que enfrentarme yo sola, pues no considero que exista alguien tan inconsciente o que me quiera tanto como para atreverse a luchar a mi lado y contra mí en los días más difíciles. También se que cometeré más errores e incluso más graves y que me volveré a romper en pedacitos, los cuales recogeré yo sola y por mí misma volveré al campo de batalla. Porque al fin y al cabo aunque parezca que me dan todo hecho y que no tengo problemas graves,  debo de ser algo masoca o me gusta sufrir,  y por eso me complico tanto la vida...

martes, 14 de octubre de 2014

Cuando me miras ignoro al resto del mundo...

Nadie entiende que vi en ti y yo no consigo explicarlo. Quizás sea porque no es algo que tengas o que seas. Verás, yo siempre me he sentido sola, tanto ir de aquí para allá me ha hecho creer que no pertenezco a ningún sitio, que no soy indispensable para nadie. Hasta que te conocí a ti.

Cuando estoy contigo no me siento sola, aunque no me estés haciendo caso yo te noto pendiente de mí, o cuando noto una conexión en cada mirada que nos regalamos. Todo eso me lleva a pensar que a lo mejor podría llegar a ser esa persona indispensable sin la que no podrías vivir y a creer que entre tus brazos pueda encontrar mi sitio…ese que tanto deseo encontrar…