domingo, 23 de febrero de 2014

Si nada nos salva de la muerte, que al menos el amor nos salve de la vida...

Y mejor hacer las cosas, con riesgo de que no salgan como queremos, que quedarnos con la duda de no haberlo hecho. Que querer no es un delito, sino un sentimiento, y ser rechazado no es una humillación, si no una respuesta. Puede quererte quien tú quieres, y es que nuestras oportunidades no terminan, hasta que termina nuestra vida.

martes, 11 de febrero de 2014

El corazón no muere cuando deja de latir; el corazón muere cuando los latidos no tienen sentido...

Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las tardes puedo ser la más odiosa que conozcas y por las mañanas la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva, sino lo sabes todavía.

martes, 4 de febrero de 2014

Veo mi vida como un castillo de naipes, paso el tiempo construyéndola, poco a poco, pasito a pasito, para que no se desmorone. Pero siempre viene una ráfaga de viento que lo destruye todo…aquello por lo que lucho, aquello en lo que creo, aquello que quiero…

Me han vuelto a hacer daño…

A lo largo de la vida te encuentras con personas o hechos que te hacen daño, situaciones tan dolorosas que se hacen insostenibles, que para lo único que valen es para aprender e intentar que no te vuelva a pasar.
Pero cuando quieres a la persona que te hace daño, no te vale de nada aprender, porque volverás a caer una y otra vez. Serás consciente de que ese amor no te conviene, te hace daño, impide que seas feliz y piensas que no podrás seguir queriéndolo, pero si puedes, es más lo sigues queriendo. Aunque lo que quieras sea odiarlo con todas tus fuerzas, no puedes y nunca podrás; porque aunque rompa tu corazón infinidad de veces, lo seguirás queriendo con los pedacitos…y serás incapaz de devolverle todo el daño que te ha hecho…eso duele, mucho, y entonces… ¿Qué queda entonces?... ¿Tristeza? ¿Resignación? ¿Culpa? ¿Compasión? ¿Soledad?...yo aun no lo sé…