martes, 20 de septiembre de 2016

Inseguridad

Nadie puede entenderme, ni siquiera yo misma. Mi cabeza da demasiadas vueltas, acumulando miles de pensamientos. Soy una persona insegura, y la gente puede llegar a entenderlo. Que no te guste algo de ti, que tengas miedo a hacer las cosas por si las haces mal, etc. Pero va más allá de eso. A mí no me gusta nada de mí, es cierto que parece que por épocas mejora la visión que tengo de mí y puedo decir alguna cosa buena de mí misma, pero siempre vuelvo a pensar que no valgo, que soy inútil, que no tengo nada bueno, ninguna cualidad, … Pero sigue yendo más a allá de eso, no solo es tener esos pensamientos en la cabeza y que eso me ponga triste. La inseguridad te cambia la vida hasta el punto de que te pierdes momentos o hechos que te llenarían de felicidad, y además la pérdida de estos momentos te hace sentir una tremenda frustración, por no poder hacer nada para remediarlo y te echas la culpa a ti: “y si no fuera tan insegura podría…”

Ahora me doy cuenta de que mi inseguridad hace que pierda amigos, por tener miedo a que no les guste como soy, cuando a quien no le gusto es a mí, y cuando parece que me quieren conocer me cierro en banda y me escondo detrás de una coraza porque no lo entiendo, no soy capaz de entender que puedo tener que les interese, por tener miedo a que me hagan daño, a sufrir. Tampoco soy capaz de luchar por quien quiero porque pienso que no soy lo suficientemente buena, que no me va a querer, que se merece alguien mejor, que no soy sexy ni guapa ni tengo un buen cuerpo ni una personalidad desbordante, etc., y que si milagrosamente alguien se enamora de mí yo lo fastidiaría, mi inseguridad haría que me entraran celos o cualquier otra cosa. La inseguridad también cierra puertas académica o profesionalmente por considerar que el trabajo hecho por ti no vale, que lo hiciste mal o que te equivocaste. O puede afectar a la autoestima, pasarte el día comparándote con chicas más guapas, más sexys o atractivas, que sepan vestirse y sacarse partido, que les gusten a los chicos, que tenga muchísima personalidad, etc., y luego te miras en el espejo y ves que eres todo lo contrario y no te gusta lo que ves, piensas que eres fea, que no tienes buen cuerpo o que incluso estás gorda, que no vistes bien y mucho menos te sacas partido (para que no te miren) y que tu personalidad brilla por su ausencia. Estos pensamientos pasan todos los días por mi cabeza, pero en mi caso hay más, también afecta, aunque cada vez menos a mi independencia. Porque soy incapaz de preguntar dudas por miedo a mostrar mi ignorancia, a llamar por teléfono para pedir alguna cita, o hacer recados, e incluso, en algunas ocasiones a entrar en tiendas o coger un bus. Por tanto, queda claro que mi vida está condicionada por la inseguridad y supongo que tendré que irme acostumbrando, pero en días como hoy que me siento inútil por ser incapaz de hacer tantas cosas y de que mi inseguridad consiga que no pueda hacer lo que me proponga, y no por no tener cualidades sino por pensar que no puedo hacerlo es complicado y me pone triste ver todo lo que me pierdo y no poder hacer nada por ser incapaz de quererme…

sábado, 20 de agosto de 2016

Sentimientos



Y llega el día en el que te das cuenta que los sentimientos te hacen débil. Quieres a gente que ya no debería estar en tu vida, que deberías olvidar o incluso odiar, pero no puedes porque los quieres. Y es que nadie es de nadie, todos miran por ellos mismos y no se preocupan por lo que tú sientas. En cambio tú que no sabes quererte, centras tus sentimientos en los demás y sales mal parada. Porque tratas de agradarle a todo el mundo, cuando tú misma no eres capaz de aceptarte porque no te gusta cómo eres. Y así vas acumulando decepción tras decepción, ya no sabes si te decepcionas tú misma o las personas que te rodean, que envidias o que juegan con tus sentimientos. Por lo tanto, tienes entender que no debes darlo todo por alguien que no merece la pena y que si tú no te quieres nadie lo hará. Claro que no es fácil, nunca lo has conseguido. Demasiadas inseguridades, demasiados miedos, demasiadas dudas, demasiados sueños inalcanzables... Y entonces lo único que haces es refugiarte detrás de una coraza, un muro de hormigón que te aleje del dolor, que te haga fuerte, que oculte tus debilidades e impida que tus sentimientos te jueguen una mala pasada. Sabes que esta solución es temporal, porque llegará alguien que la rompa y vuelvas a sentir dolor, pero quizás sea la forma de sobrevivir...

sábado, 25 de junio de 2016

Cuando todo no fue suficiente...

Los sentimientos aparecieron sin darme cuenta. No lo busqué, y en realidad no quería sentir. Me daba miedo. Pero surgió y fue muy intenso, por lo menos por mi parte. Nunca había sentido nada igual. Te lo hubiera dado todo, y eso que no suelo dar ni la hora. Soy demasiado desconfiada, me temo. Y sé que no habría salido bien. Demasiada entrega de mi parte, podría resultar agobiante. Y seguramente acabaría arrepintiéndome de dar todo por alguien que ni siquiera se atreve a conocerme, y mucho menos a quererme...
P. D. Te van a querer más y mejor que lo que te quise yo, pero nunca te querrán como yo...

lunes, 20 de junio de 2016

No pido mucho...


...solo alguien que se la juegue por mí

Cansada, triste y sola

Nunca lo entendí ni creo que pueda llegar a entenderlo. En verano me pongo triste. Lo que resulta una contradicción porque son los días grises los que me suelen entristecer. Supongo que la razón es que siempre es verano cuando me suceden cosas que desestabilizan mi mente, mi mundo, mi vida...y estoy cansada. De sentirme frágil, tanto que pienso que la siguiente mala noticia me romperá. De perder la ilusión y las ganas de seguir luchando. De dudar de si vale o no la pena. De las horas y horas pensando en los problemas, sin que aparezca una solución. De pensar que mi vida es un fracaso y en que hacer para encauzarla. De sentirme mal. De pensar que no valgo para nada y seguramente sea verdad. De esforzarme para nada. De dudar si intentarlo o no, o si lo conseguiré o no. De estar sola y peor aún, de sentirme sola...

sábado, 4 de junio de 2016

Luis Ramiro - El Café

habías cambiado tanto 
y tus ojos parecían decir 
que has madurado ya por fin 
pero los gestos te delatan 
reconozco tu perfil 
insegura como ayer, tan pequeña y tan mujer...


SENSACIONES

La sensación de los rayos de sol en las piernas el primer día que te pones pantalón corto después del largo invierno. La sensación que te queda cuando acabas de leer un libro y sabes que te ha dejado marcada. La sensación de que el agua de la ducha se lleva la tristeza por el desagüe. La sensación de protección que te dan los abrazos. La sensación del dolor en los ojos cuando estás aguantando las lágrimas. La sensación de ponerse unas medias nuevas. La sensación de tomarse unas cañas con tus amigos mientras intentáis arreglar el mundo. La sensación de notar que con tacones caminas de forma más sexy. La sensación del agua tocando tus pies en la orilla. La sensación de meterte en cama en los días más duros. La sensación de nostalgia que te entra al ver fotografías antiguas. La sensación de hacer lo que te gusta. La sensación de emocionarte con una película. La sensación de identificación que te entra con algunas canciones. La sensación de no poder parar de reír. La sensación de tener miedo a perderte. La sensación de sentirme guapa cuando me miras y especial cuando me agarras de la mano. La sensación de no poder de parar de pensar en ti. La sensación de no ver mi vida sin ti. La sensación de que parece que me estoy enamorando…

lunes, 1 de febrero de 2016

Por darlo todo, hasta no poder más y a pesar de todo sonreír...


En días como hoy me siento frágil, vulnerable, desprotegida, desnuda,…hoy es uno de esos días en los que la coraza pesa tanto que se me acaba cayendo y me muestro tal y como soy. Una persona tonta, ilusa e insegura; que tiene sueños inalcanzables; que no le gusta como es, pero pretende gustarle a los demás; que piensa que las canciones hablan de ella, a pesar de que su vida es terriblemente aburrida; que sueña con cosas que no le corresponden; que le consuela pensar que la gente se dará cuenta de lo que vale cuando la pierden, pero sabe que no es ni será así; que quiere que le presten atención cuando ella nunca piensa en sí misma; que sabe lo pesada que es, pero no puede evitar serlo; que se crea ilusiones con que las cosas cambiaran, con que alguien la verá con otros ojos,…pero ella es así, no hay más. Le ha tocado ser así, dar sin recibir nada a cambio, vivir su vida llena de problemas sin solución y lágrimas…
Tiene que convencerse la pequeña ilusa de que nadie la va a recordar cuando ya no esté, que no es tan importante, que solo es una carga de la que todos quieren liberarse, que nada de lo que haga será suficiente, que sus problemas no se van a solucionar, que no va a cambiar su forma de ser por mucho que se empeñe, que sus sueños no son accesibles para alguien como ella, que nunca va a llegar todo lo que haces, que las cosas no van a cambiar, que va a seguir igual de tonta y perdida todo la vida, que nadie la va a mirar de otra forma, porque es del tipo de personas a las que resulta difícil querer…y es más fácil olvidar, total, nadie la va a echar de menos…


P.D. Pequeña ilusa, acéptalo ya y madura de una vez!

martes, 15 de diciembre de 2015

Hay veces que la vida te deja claro cuál es tu papel en ella…

Te deja claro que eres un 0 a la izquierda, que no vales nada, que nadie te echará de menos cuando no estés, que todo lo que haces no tiene sentido porque a nadie le importa, a nadie le importa lo que hagas, lo que decidas, lo que quieres, lo que sientes, a nadie le importas TÚ…y mientras tú preocupada por los demás, intentando decidir lo mejor para que nadie salga perjudicado, para no hacer daño o hacer el mínimo posible, sabiendo que decidas lo que decidas nunca va a valer, siempre estará mal, entonces, ¿para qué seguir esforzándose? Para seguir torturándote y echándote culpas que no sabes si te corresponden, simplemente porque no te gusta cómo eres, y te das cuenta de que a los demás les pasa lo mismo…Entonces es cuando te das cuenta de que eres una niña tonta e ilusa, y que ya es hora de que te des cuenta de cómo es la vida…

martes, 8 de diciembre de 2015

Saturación!

Estoy en ese estado en el que nota que no soy yo misma, que todo me supera, no sé lo que hacer, no tengo ganas de nada, y no, no es un mal día. Porque me acuesto pensando que mañana será otro día y lo único que me encuentro es lo mismo, la misma sensación, e incluso aumentada. No noto mejora, ni avance, y tampoco es que sea pesimista, que lo soy. Simplemente, he llegado a un punto en el que no puedo más. Estoy saturada. Demasiado trabajo, demasiados sentimientos, demasiada tristeza, demasiada soledad, demasiados problemas, demasiados miedos,…y me siento incapaz de seguir adelante. A lo mejor aspire muy alto y no doy para tanto…a lo mejor no valgo…