lunes, 20 de junio de 2016

Cansada, triste y sola

Nunca lo entendí ni creo que pueda llegar a entenderlo. En verano me pongo triste. Lo que resulta una contradicción porque son los días grises los que me suelen entristecer. Supongo que la razón es que siempre es verano cuando me suceden cosas que desestabilizan mi mente, mi mundo, mi vida...y estoy cansada. De sentirme frágil, tanto que pienso que la siguiente mala noticia me romperá. De perder la ilusión y las ganas de seguir luchando. De dudar de si vale o no la pena. De las horas y horas pensando en los problemas, sin que aparezca una solución. De pensar que mi vida es un fracaso y en que hacer para encauzarla. De sentirme mal. De pensar que no valgo para nada y seguramente sea verdad. De esforzarme para nada. De dudar si intentarlo o no, o si lo conseguiré o no. De estar sola y peor aún, de sentirme sola...

sábado, 4 de junio de 2016

Luis Ramiro - El Café

habías cambiado tanto 
y tus ojos parecían decir 
que has madurado ya por fin 
pero los gestos te delatan 
reconozco tu perfil 
insegura como ayer, tan pequeña y tan mujer...


SENSACIONES

La sensación de los rayos de sol en las piernas el primer día que te pones pantalón corto después del largo invierno. La sensación que te queda cuando acabas de leer un libro y sabes que te ha dejado marcada. La sensación de que el agua de la ducha se lleva la tristeza por el desagüe. La sensación de protección que te dan los abrazos. La sensación del dolor en los ojos cuando estás aguantando las lágrimas. La sensación de ponerse unas medias nuevas. La sensación de tomarse unas cañas con tus amigos mientras intentáis arreglar el mundo. La sensación de notar que con tacones caminas de forma más sexy. La sensación del agua tocando tus pies en la orilla. La sensación de meterte en cama en los días más duros. La sensación de nostalgia que te entra al ver fotografías antiguas. La sensación de hacer lo que te gusta. La sensación de emocionarte con una película. La sensación de identificación que te entra con algunas canciones. La sensación de no poder parar de reír. La sensación de tener miedo a perderte. La sensación de sentirme guapa cuando me miras y especial cuando me agarras de la mano. La sensación de no poder de parar de pensar en ti. La sensación de no ver mi vida sin ti. La sensación de que parece que me estoy enamorando…

lunes, 1 de febrero de 2016

Por darlo todo, hasta no poder más y a pesar de todo sonreír...


En días como hoy me siento frágil, vulnerable, desprotegida, desnuda,…hoy es uno de esos días en los que la coraza pesa tanto que se me acaba cayendo y me muestro tal y como soy. Una persona tonta, ilusa e insegura; que tiene sueños inalcanzables; que no le gusta como es, pero pretende gustarle a los demás; que piensa que las canciones hablan de ella, a pesar de que su vida es terriblemente aburrida; que sueña con cosas que no le corresponden; que le consuela pensar que la gente se dará cuenta de lo que vale cuando la pierden, pero sabe que no es ni será así; que quiere que le presten atención cuando ella nunca piensa en sí misma; que sabe lo pesada que es, pero no puede evitar serlo; que se crea ilusiones con que las cosas cambiaran, con que alguien la verá con otros ojos,…pero ella es así, no hay más. Le ha tocado ser así, dar sin recibir nada a cambio, vivir su vida llena de problemas sin solución y lágrimas…
Tiene que convencerse la pequeña ilusa de que nadie la va a recordar cuando ya no esté, que no es tan importante, que solo es una carga de la que todos quieren liberarse, que nada de lo que haga será suficiente, que sus problemas no se van a solucionar, que no va a cambiar su forma de ser por mucho que se empeñe, que sus sueños no son accesibles para alguien como ella, que nunca va a llegar todo lo que haces, que las cosas no van a cambiar, que va a seguir igual de tonta y perdida todo la vida, que nadie la va a mirar de otra forma, porque es del tipo de personas a las que resulta difícil querer…y es más fácil olvidar, total, nadie la va a echar de menos…


P.D. Pequeña ilusa, acéptalo ya y madura de una vez!

martes, 15 de diciembre de 2015

Hay veces que la vida te deja claro cuál es tu papel en ella…

Te deja claro que eres un 0 a la izquierda, que no vales nada, que nadie te echará de menos cuando no estés, que todo lo que haces no tiene sentido porque a nadie le importa, a nadie le importa lo que hagas, lo que decidas, lo que quieres, lo que sientes, a nadie le importas TÚ…y mientras tú preocupada por los demás, intentando decidir lo mejor para que nadie salga perjudicado, para no hacer daño o hacer el mínimo posible, sabiendo que decidas lo que decidas nunca va a valer, siempre estará mal, entonces, ¿para qué seguir esforzándose? Para seguir torturándote y echándote culpas que no sabes si te corresponden, simplemente porque no te gusta cómo eres, y te das cuenta de que a los demás les pasa lo mismo…Entonces es cuando te das cuenta de que eres una niña tonta e ilusa, y que ya es hora de que te des cuenta de cómo es la vida…

martes, 8 de diciembre de 2015

Saturación!

Estoy en ese estado en el que nota que no soy yo misma, que todo me supera, no sé lo que hacer, no tengo ganas de nada, y no, no es un mal día. Porque me acuesto pensando que mañana será otro día y lo único que me encuentro es lo mismo, la misma sensación, e incluso aumentada. No noto mejora, ni avance, y tampoco es que sea pesimista, que lo soy. Simplemente, he llegado a un punto en el que no puedo más. Estoy saturada. Demasiado trabajo, demasiados sentimientos, demasiada tristeza, demasiada soledad, demasiados problemas, demasiados miedos,…y me siento incapaz de seguir adelante. A lo mejor aspire muy alto y no doy para tanto…a lo mejor no valgo…

lunes, 7 de diciembre de 2015

nadie te va a querer como yo...

No sé si el tiempo me dará la razón, o si estoy equivocada. Pero nadie te va a querer como yo. Puede que te quieran más o mejor pero nunca, nunca te van a querer como te quiero yo. Nunca nadie se va a reír como yo de tus bromas y vaciles. Nadie se va a preocupar por ti como lo hago yo. Nadie va a mirarte con los mismos ojos que yo. Nadie va a tener los mismos sueños que yo sobre nosotros, sobre nuestro futuro. Nadie va a sentir lo mismo que yo al verte. Nadie va intentar entenderte como yo. Nadie te hará reír como yo. Nadie te contará las cosas que yo te cuente. Nadie querrá ser parte de tu mundo como quiero yo, ni te hará participe del suyo como te hago yo parte del mío. Nadie tratará de ayudarte como yo. Nadie se pondrá tan guapa para ti como yo. Nadie querrá escucharte como yo. Nadie sonreirá al verte como yo. Nadie te hará vivir lo que te haré vivir yo. Nadie te hará pensar todo lo que te hago pensar yo. Nadie te acariciará ni te abrazará como lo hago yo. Nadie despertará en ti los sentimientos que despierto yo. Nadie te cogerá de la mano como yo. Nadie te hará feliz como yo. En definitiva, nadie te va a querer como yo...

...y puede que algún día lo eches de menos, me eches de menos...

lunes, 26 de octubre de 2015

No lo voy a negar...

...reconozco que me gustaría que estuvieras un poco mal, aunque sea para poder pensar que algo te importo...

lunes, 28 de septiembre de 2015

Cuando sepas de mí...


"Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... no.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad."