Si nada nos salva de la muerte, que al menos el amor nos salve de la vida...
Y
mejor hacer las cosas, con riesgo de que no salgan como queremos, que quedarnos
con la duda de no haberlo hecho. Que querer no es un delito, sino un
sentimiento, y ser rechazado no es una humillación, si no una respuesta. Puede
quererte quien tú quieres, y es que nuestras oportunidades no terminan, hasta
que termina nuestra vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario