Pensé
que lo llevaba bien, que te estaba olvidando, y en parte supongo que es así
porque ya no estoy tan pendiente de ti, pero de repente un día
te vuelvo a echar de menos y a preguntarme cosas. Algunas son bonitas pero que
me hacen sentir triste porque sé que nunca las tendré o no las descubriré,
como cómo sabrán tus besos, como sería
pasear contigo por la calle, ver un partido de tu equipo o ir contigo en el
coche. Otras me llenan de curiosidad, como si al pasear me cogerás de la mano o
me pasarás el brazo por los hombros, si me darás un beso por cada gol que
marque tu equipo o en cada semáforo en rojo que nos encontremos. En cambio
también me vienen a la mente preguntas más dolorosas, como por qué no me
quieres o no te atreves a quererme, será que no valgo la pena, que no te gusto
lo suficiente, o que hice algo mal; también me
como la cabeza por si la razón por la que no surgió nada entre nosotros soy yo,
si es porque no soy lo suficientemente mujer como para gustarte y ser capaz de
conquistarte, y que eso haga que solo me veas como una amiga. Todos estos pensamientos
llenan mi cabeza y hacen que cada vez vea más difícil
que haya un nosotros…
No hay comentarios:
Publicar un comentario