lunes, 21 de abril de 2014

Que voy a dejarme la piel en quererte y el corazón en amarte...

El problema es que preferimos las cosas fáciles, que no luchamos por lo que queremos, o, sencillamente que ni sabemos lo que queremos porque nos da miedo probar cosas nuevas. Nos parece mejor quedarnos con algo que ya tenemos fijo aunque no sepamos si es lo correcto. Preferimos quedarnos con lo ya planificado a saltárnoslo todo, simplemente porque nos parece más fácil así y nos da igual todo lo demás; es siempre así, aunque intentemos autoconvencernos de que no. Queremos lo fácil, y supongo que es por eso que al final terminamos siendo infelices... Pero, ¿sabes qué? Dime algo, por poco que sea, demuéstrame que realmente vale la pena y yo por ti me la juego, toda esa felicidad planificada y empaquetada minuciosamente... Tan solo dime "sigamos adelante" y ¡ey chico, yo saltaré al vacío contigo sin pensarlo! 

lunes, 14 de abril de 2014

Necesita llorar, necesita reír, necesita amar...

Teme que alguien descubra la verdad. Teme que alguien descubra lo que siente, lo que pasa en su cabeza y repercute en todo su ser. Ella es sólo un juguete roto más, una frágil muñeca de porcelana que la gente no ha hecho más que tirar una y otra vez.
Por eso, ahora que ha encontrado a alguien que realmente la comprende, a alguien que se ha preocupado por lo que le ocurre, a alguien que trata de entenderla y hacerle ver que no está sola, justo ahora, tiene miedo.
Tiene miedo de que los fantasmas del pasado la maten, miedo de que el tiempo la devuelva a una mala época, miedo de volver a quedarse sola…miedo de que todo sea parte de un bonito sueño.
Por eso, como cada día, se permite cinco minutos más para consultar con la almohada cuál es su misión, que porque razón sigue aquí y por cuánto tiempo más lo hará. 

sábado, 5 de abril de 2014

*

Lo normal a veces puede ser extraordinario… 
y la felicidad puede estar en cualquier parte...

lunes, 24 de marzo de 2014

me vuelves loca...

No te perdonaré...si me dejas sola con los sentimientos, que pasan como el viento, lo revuelven todo y te vuelven loco...

lunes, 3 de marzo de 2014

Para mí no es NADA...

Últimamente hay una pregunta que da vueltas en mi cabeza, y es cómo puedo querer tanto a alguien que me ha hecho tanto daño. No paro de pensar en ello, y lo único que tengo claro es que lo quiero, aunque no tenga muy claro por qué, quizás por obligación o porque los sentimientos no se pueden controlar. También sé que él me quiere, a pesar de que me haga daño. Puede ser que el problema resida en que somos muy diferentes y no logramos entendernos, o que no sabemos querernos. Quizás no me siento querida porque no soy como él quiere y no me sabe querer de la manera que yo deseo, y al no sentirme querida yo no le puedo demostrar lo que siento.
Ahora lo pienso, pero ya da igual, el pasado no se puede cambiar, ya es tarde, es demasiado el daño que nos hemos hecho. Lo perdí, y con ello una parte importantísima de mi vida, pero creo que ya no puedo hacer nada. No puedo ser quien no soy, ni dejar de luchar por ser feliz, ni por alcanzar mis sueños, simplemente por contentar a alguien a quien quiero. Claro que me da pena, pero estoy tranquila porque lo he intentado todo. 
No sé si algún día podremos recuperar lo que teníamos, pero yo ya no voy a hacer nada. Porque si yo lo perdí, él también a mí. Y le toca a él demostrarme que me acepta y me quiere tal y como soy. Mientras tanto para mí no es NADA.



domingo, 23 de febrero de 2014

Si nada nos salva de la muerte, que al menos el amor nos salve de la vida...

Y mejor hacer las cosas, con riesgo de que no salgan como queremos, que quedarnos con la duda de no haberlo hecho. Que querer no es un delito, sino un sentimiento, y ser rechazado no es una humillación, si no una respuesta. Puede quererte quien tú quieres, y es que nuestras oportunidades no terminan, hasta que termina nuestra vida.

martes, 11 de febrero de 2014

El corazón no muere cuando deja de latir; el corazón muere cuando los latidos no tienen sentido...

Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las tardes puedo ser la más odiosa que conozcas y por las mañanas la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva, sino lo sabes todavía.

martes, 4 de febrero de 2014

Veo mi vida como un castillo de naipes, paso el tiempo construyéndola, poco a poco, pasito a pasito, para que no se desmorone. Pero siempre viene una ráfaga de viento que lo destruye todo…aquello por lo que lucho, aquello en lo que creo, aquello que quiero…

Me han vuelto a hacer daño…

A lo largo de la vida te encuentras con personas o hechos que te hacen daño, situaciones tan dolorosas que se hacen insostenibles, que para lo único que valen es para aprender e intentar que no te vuelva a pasar.
Pero cuando quieres a la persona que te hace daño, no te vale de nada aprender, porque volverás a caer una y otra vez. Serás consciente de que ese amor no te conviene, te hace daño, impide que seas feliz y piensas que no podrás seguir queriéndolo, pero si puedes, es más lo sigues queriendo. Aunque lo que quieras sea odiarlo con todas tus fuerzas, no puedes y nunca podrás; porque aunque rompa tu corazón infinidad de veces, lo seguirás queriendo con los pedacitos…y serás incapaz de devolverle todo el daño que te ha hecho…eso duele, mucho, y entonces… ¿Qué queda entonces?... ¿Tristeza? ¿Resignación? ¿Culpa? ¿Compasión? ¿Soledad?...yo aun no lo sé…